¿Alguna vez llegaste a tu casa sin recordar el trayecto? ¿O te serviste un plato de comida y, cuando volviste a mirar, ya lo habías terminado sin darte cuenta? Si te ha pasado, no estás solo. Cada vez más psicólogos advierten sobre un fenómeno moderno y silencioso provocado por el uso excesivo de tecnología, más específicamente, del smartphone: las alucinaciones invertidas.
Este término, que suena casi a ciencia ficción, describe una forma de “desconexión de la realidad” que ocurre sin que la persona lo note. A diferencia de las alucinaciones tradicionales (en las que se perciben cosas que no existen), en las alucinaciones invertidas dejamos de percibir lo que sí está pasando a nuestro alrededor.
¿Qué son las alucinaciones invertidas?
El concepto fue explicado por William Van Gordon, profesor de Psicología Contemplativa en la Universidad de Derby (Reino Unido), quien advirtió que este fenómeno está creciendo silenciosamente en todo el mundo.
Según Van Gordon, las alucinaciones invertidas ocurren cuando el cerebro “borra” parte de la experiencia presente porque el foco de atención está secuestrado por el celular. Es decir, la persona actúa en “piloto automático”: camina, come, viaja o trabaja, pero sin procesar realmente lo que hace.
En una entrevista con Today, el especialista explicó que muchas personas pueden pasar largos períodos de tiempo sin recordar detalles simples de su día, precisamente porque su mente estaba ocupada en la pantalla.
Cómo el celular nos desconecta del presente
El problema no radica solo en el tiempo que pasamos frente al teléfono, sino en la manera en que altera nuestra atención y percepción.
Cada notificación, mensaje o desplazamiento en redes sociales activa el sistema de recompensa del cerebro, liberando dopamina y reforzando el hábito. A medida que esto ocurre, la mente se acostumbra a “saltar” de un estímulo a otro, dificultando la concentración y la presencia plena.
Así, sin darnos cuenta, vivimos menos el mundo físico y más el digital. Este “desplazamiento de la conciencia” es lo que lleva a las alucinaciones invertidas: olvidamos lo que vemos, lo que hacemos o incluso lo que sentimos.
Consecuencias para la salud mental
De acuerdo con un artículo de Psychology Today, este tipo de desconexión constante puede derivar en divagación mental crónica, un estado en el que la mente permanece ocupada, distraída o atrapada en pensamientos repetitivos.
Esto puede generar:
- Ansiedad y estrés constante, al no poder “desactivar” el flujo de pensamientos.
- Déficit de atención, ya que el cerebro pierde práctica en mantener el foco.
- Despersonalización, una sensación de estar “fuera de uno mismo”.
- Pérdida de memoria a corto plazo, por la falta de registro consciente de las experiencias cotidianas.
A largo plazo, los expertos advierten que este modo de vida distraído puede afectar el bienestar emocional, la empatía y la capacidad de conexión real con los demás.
Vivir en piloto automático
Van Gordon señala que el verdadero problema es la automatización de la vida diaria. Es decir, hacer cosas sin realmente experimentarlas. Comer, ducharse, conducir o conversar se vuelven actos mecánicos, sin conciencia plena.
Las alucinaciones invertidas no son un “trastorno” clínico en sí, pero sí una manifestación del impacto psicológico de la era digital. Son un síntoma de cómo la tecnología está moldeando nuestra mente y hábitos sin que nos demos cuenta.
Cómo evitar caer en este estado
La buena noticia es que existen formas de prevenir o revertir este fenómeno. Los especialistas recomiendan prácticas de atención plena o mindfulness, que ayudan a recuperar el contacto con el momento presente.
Algunos consejos prácticos:
- Haz pausas conscientes: apaga el celular unos minutos al día y observa tu entorno.
- No uses el teléfono en comidas: come con atención, percibiendo aromas, texturas y sabores.
- Camina sin auriculares: escucha los sonidos del ambiente, siente el viento, observa los colores.
- Configura límites digitales: establece horarios sin notificaciones o redes sociales.
- Respira profundamente varias veces al día: es una manera simple de “volver al cuerpo”.
Estas pequeñas acciones pueden ayudarte a reconectar con la realidad tangible y disminuir el impacto del uso excesivo del celular sobre tu mente.
Un desafío contemporáneo
Vivimos en una época en la que el mundo digital compite con la realidad por nuestra atención. Las alucinaciones invertidas son un recordatorio de que, aunque estemos más conectados que nunca, también podemos estar más ausentes.
La invitación de los psicólogos es clara: recuperar la conciencia del presente. Apagar el teléfono móvil de vez en cuando no es una pérdida; es un acto de salud mental.





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